lunes, 13 de diciembre de 2010

Disonancia cognoscitiva


León Festinger, psicólogo nacido en New York en 1919, fue el que publicó a los 38 años su famosa teoría de la disonancia cognoscitiva.
Según esta teoría todos tenemos la imperiosa necesidad de que nuestros pensamientos, creencias o ideas (lo que se denomina en el mundo de la ciencia cogniciones), estén en armonía y estos a su vez en armonía con nuestros comportamientos. Cuando hay contradicciones en este sentido, se produce un estado de disonancia que la mente no puede tolerar. Es por ello que el cerebro intenta regresar de nuevo al estado de equilibrio inicial disminuyendo dicha disonancia.
Como normalmente para el cerebro es más fácil cambiar un pensamiento que un comportamiento, lo más probable es que terminemos cambiando de idea.
Un ejemplo que el mismo Festinger expuso fue el tema del tabaco. Cuando una persona fuma y escucha por todos los lados decir que el tabaco es malo para la salud, experimenta una disonancia cognoscitiva. La solución lógica sería dejar de fumar, pero lo normal es que su cerebro busque razonamientos que minimicen esa disonancia, como que si deja de fumar engordará y eso también es malo para la salud, o que también se mata la gente en accidentes de tráfico y no por ello dejan de coger el coche a diario,… etc.
Gracias a estos razonamientos su cerebro consigue que su comportamiento sea coherente con sus creencias y de esta manera reduce la disonancia cognoscitiva que le incomodaba, regresando al estado de equilibrio que necesita nuestra mente.
Otro ejemplo de disonancia se produce cuando alguien sabe que su vecino maltrata a su esposa y no hace nada para evitar que esto ocurra. Esa inactividad le produce una disonancia que justifica con pensamientos como que todas las parejas tienen problemas, o que yo no soy quien, para meterme en las intimidades de una pareja.
Por último, también se da, y mucho, con los seguidores acérrimos de un partido político que siempre buscan una explicación o excusa para justificar los errores de su partido y si no la encuentran, terminan diciendo que si gobernase la oposición las cosas serían mucho peor.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Sufragio Universal en España

Hoy en día la gran mayoría pensamos que es normal, lógico y legítimo que se pueda votar con independencia del sexo de una persona. Pero no siempre ha sido así. En el caso de España, de todos es sabido que hasta la Segunda República, la mujer no tuvo derecho al voto. Gracias a la actuación de personas como Clara Campoamor, este gran hito se alcanzó al fin, y en las elecciones del año 1933 ambos sexos fueron a las urnas.
Pero lo que llama la atención de este asunto es el debate político que se montó en el Parlamento.
Curiosamente eran los partidos de izquierdas los que en su mayoría no querían que la mujer votase, con la excepción de un grupo de socialistas y algunos pocos republicanos. Y ¿por qué ocurría esto?. Era una medida progresista para su época y eran los llamados “progresistas” los que se negaban a ello.
La explicación radica en que los contrarios a la medida aludían que la mujer en aquella época estaba muy influenciada por la Iglesia y que los curas, confesores de estas, influirían en el voto de las féminas dándole la victoria a la derecha.
Al final se consiguió que la mujer votase y en las siguientes elecciones de 1933 ganó la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) con 115 escaños. Lo que nunca sabremos es si los curas de la época hicieron horas extras en los confesionarios durante la jornada de reflexión.

El sol

Estamos cansados de ver el Sol pero, ¿cómo funciona?.
Básicamente, el Sol no arde, la energía que produce proviene de la fusión nuclear. Principalmente dos átomos de hidrógeno dan uno de helio, y en menor medida, dos de helio uno de berilio y dos de berilio uno de litio. En estas fusiones se pierde una pequeña cantidad de masa atómica que se transforma en energía, obedeciendo la fórmula de Einstein E=mc2, donde la energía que se desprende es igual a la masa que se pierde por la velocidad de la luz al cuadrado.

Hasta ahí todo normal, pero lo que me sorprendió fueron los siguientes datos:
  1. El Sol convierte aproximadamente 600 millones de toneladas de núcleos de hidrógeno en helio por segundo.
  2. Durante este proceso, pierde aproximadamente 4 millones de toneladas de masa que se transforman en energía.
  3. En los últimos 45.000 millones de años el sol ha ido consumiendo la mitad de sus reservas de hidrógeno, cuando se le acaben, su centro se contraerá a causa de la gravedad, calentándose y expandiendo sus capas exteriores. El Sol se convertirá entonces en un gigante rojo que envolverá la Tierra y la convertirá en vapor.
  4. La energía del Sol llega a la Tierra en forma de fotones. Cada fotón debe interactuar con gran cantidad de moléculas de gas en su camino desde el corazón hasta la superficie del Sol. En recorrer este trayecto tarda aproximadamente entre 100.000 y 200.000 años.
  5. Un fotón tarda en llegar desde la superficie de Sol hasta la Tierra aproximadamente 8 minutos.
Datos extraídos del libro "365 días para ser más culto" de David S. Kidder y Noah D. Oppenheim.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Declaración de intenciones

Hola a todo el que se asome a partir de este momento por aquí.
A todos nos ha pasado alguna vez que hemos leído o hemos escuchado algo que nos ha llamado poderosamente la atención, algo que nos ha sorprendido y seguramente ese algo formaba parte desde hacia tiempo de ese basto conocimiento universal, pero por alguna razón había permanecido oculto a nuestra pequeña parcela de dicho conocimiento.
A mí me ha pasado muchas veces y cuando ese algo es lo suficientemente sorprendente o interesante, ese nuevo descubrimiento, despierta en mi persona una pequeña sonrisa de incredulidad y satisfacción por el conocimiento adquirido. Es en ese momento, cuando se enciende la chispa de la curiosidad, se generan nuevas preguntas y comienza el deseo de saber más.
La intención de este blog no es otra que tener un espacio donde dejar escrito todas aquellas cosas que me hacen sentir así, y si con ello consigo transmitir conocimiento o curiosidad a otros, mejor que mejor.
De ahí el título del blog:
Descubro, con ello conozco y a partir de este blog, cuento...